Por: Víctor Hugo Ortiz Montalvo.

En la actualidad nuestro país enfrenta un escenario complicado, un escenario adverso causado por la pandemia de la COVID-19. El virus SARS-Cov2 ha causado en México hasta el día de ayer 25 de agosto del 2020 un total de 568 mil 621 casos positivos confirmados acumulados y 61 mil 450 defunciones totales (Salud, 2020). Pareciera que esta pandemia no tiene fin, día con día se informan miles de contagios y cientos de muertes. Al no contar con un tratamiento efectivo para curar la enfermedad, al no tener una vacuna que sea 100% segura y que genere una respuesta de inmunidad en nuestro organismo el panorama es bastante complicado. Por el momento no hay salida, mientras no exista una vacuna que ayude a prevenir un contagio por el nuevo coronavirus no se podrá controlar esta pandemia. Es evidente que estamos viviendo un escenario difícil y se avecina un “escenario catastrófico”. Con la llegada del invierno los casos de influenza suelen aumentar de manera alarmante. Recordemos que los virus respiratorios entre los que se encuentra el virus de la influenza, gripe y la familia de los coronavirus suelen ser más activos y más agresivos en el invierno que en el verano. Dicho lo anterior nuestro país tendrá que soportar en los próximos meses y al mismo tiempo una lucha contra el virus SARS-Cov2 y el virus de la influenza, lo cual no será para nada fácil. Es indudable que en pocos meses el sistema de salud mexicano tendrá que enfrentar un “escenario catastrófico”.

La Dirección General de Epidemiología (DGE), a través de una investigación demuestra como los casos de influenza suelen aumentar en la temporada invernal por las siguientes razones:

1.- Las personas relajan las medidas de higiene.

2.-Con la llegada del invierno llegan al medio ambiente alrededor de 150 agentes infecciosos causantes de infecciones respiratorias, (virus de la influenza, gripe, familia de coronavirus).

3.- Los virus que afectan las vías respiratorias se vuelven más activos y más agresivos en el invierno.

4.- La gente suele pasar menos tiempo al aire libre y permanecen en sus casas, lo cual aumenta el riesgo de contagio.

5.- Modo de trasmisión. El virus de la influenza y el virus SARS-COv2 se trasmiten por vía respiratoria cuando una persona infectada tose o estornuda. En la temporada invernal las secreciones nasales y respiratorias suelen permanecer mayor tiempo en el medio ambiente, debido a la situación climática que se caracteriza porque se presentan mayores vientos y menor humedad. A diferencia de lo que sucede en la temporada de calor, la cual hace que los virus se destruyan más rápido y al no haber muchos vientos no sobreviven mucho tiempo en el medio ambiente.

Enfrentar al mismo tiempo la pandemia de la COVID-19 y el repunte de casos de influenza en nuestro país causara consecuencias graves, entre las que se encuentran:

1.-Saturación hospitalaria. La COVID-19 e influenza son enfermedades muy similares. La mayoría de las personas que se contagien de estas infecciones no necesitaran hospitalización siempre y cuando no se encuentre dentro de los grupos vulnerables. En las personas sin riesgo de complicación el sistema inmunológico será el encargado de combatir la infección. Sin embargo si estas dentro de un grupo vulnerable, es decir si padeces Diabetes mellitus, Hipertensión arterial, Obesidad o Sobrepeso tienes mayor riesgo de sufrir una complicación que en el peor de los casos llevara a que requieras de respiración artificial, (intubación). El sistema de salud de nuestro país no tendrá la capacidad hospitalaria para dar respuesta y atender a los miles de pacientes complicados por la COVID-19 o influenza lo que ocasionara su colapso.

2.- Mortalidad. Las personas que se encuentren dentro de un grupo vulnerable y que se contagien de la COVID-19 o influenza tendrán mayor riesgo de fallecer por consecuencia de una complicación. Según estimaciones realizadas por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, (CCDC), la tasa de mortalidad por el nuevo coronavirus aumenta de forma ascendente según las edades; personas de 40 años tienen una tasa de mortalidad de 0,4%, personas de 50 años tienen una tasa de mortalidad de 1,3%, personas de 60 años tiene una tasa de 3.6%, en las personas de 70 años es de 8% y de 80 años en adelante se tiene una tasa de mortalidad de 14,8%. La influenza tiene una tasa de mortalidad similar a la de la COVID-19. En síntesis el riesgo de morir aumenta en personas que padezcan alguna enfermedad crónica degenerativa y a mayor edad. La secretaría de Salud a través de la Dirección General de Vigilancia Epidemiológica (DGE D. G.), da a conocer en el informe técnico correspondiente a la semana de influenza estacional 2019-2020 que se ha tenido un total de 5124 casos confirmados de influenza y un total de 269 defunciones, datos duros que van a tener un repunte importante conforme llegue la temporada invernal.

3.- Dificultad para establecer un Diagnóstico. La enfermedad de la COVID-19 y la enfermedad de la influenza son bastante similares, se asemejan en el modo de trasmisión, manifestaciones clínicas, diagnóstico y complicaciones. Ambas enfermedades incluyen las siguientes manifestaciones clínicas: tos, cefalea, mialgias, artralgias, apnea, disnea y fiebre. La similitud de manifestaciones clínicas que caracteriza a estas dos enfermedades dificultara establecer un diagnóstico clínico, para lo cual habrá que requerir utilizar la prueba de PCR (proteína en la reacción de la cadena de polimerasa), porque es la única que nos establece un diagnóstico diferencial entre un agente etiológico y otro.

4.- Pérdidas económicas. Ambas enfermedades afectaran fuertemente la economía de nuestro país y estado. En la temporada invernal desafortunadamente se verá disminuida la productividad de la sociedad, ya que gran parte de la sociedad se contagiaran de estos virus y dejaran de ser productivos en la comunidad donde viven.

Las preguntas obligadas son ¿Cómo hacerle frente a este escenario catastrófico que se aproxima? La única respuesta es extremando las medidas preventivas, entre las que se encuentran el lavado de manos correctamente, la sana distancia, estornudo de etiqueta, higiene de las superficies y el uso de cubre bocas. Recomendar a la población que se vacunen contra la influenza porque esta será una medida efectiva que servirá para evitar la saturación hospitalaria, el número de casos y muertes que causa esta enfermedad. La vacunación contra la influenza deberá de ser universal, pero se deberán de priorizar los grupos más vulnerables que en este caso son las personas que padecen Diabetes mellitus, hipertensión arterial, Obesidad y Sobrepeso. En suma a esto se deben de seguir las recomendaciones emitidas por las autoridades de salud que se dan a conocer de manera universal con la llegada del invierno. Es momento de redoblar esfuerzos para enfrentar de la mejor manera el repunte de casos de la COVID-19 e influenza. Es momento de ser responsables y tener una cultura de autocuidado por nuestra salud o de lo contrario viviremos un “escenario catastrófico” que terminara con la vida de miles de mexicanos.

Trabajos citados
CCDC, C. p. (s.f.). Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades CDC. Obtenido de Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades CDC: https://www.cdc.gob
DGE, D. G. (s.f.). IMSS. Obtenido de IMSS: www.imss.gob.mx
DGE, D. G. (s.f.). Secretaría de Salud. Obtenido de Secretaría de Salud: https://www.gob.mx
Salud, S. d. (25 de agosto de 2020). Secretaria de Salud . Obtenido de Secretaria de Salud: https://www.gob.mx

Por admin

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Wordpress Social Share Plugin powered by Ultimatelysocial
Follow by Email