Por: Víctor Hugo Ortiz Montalvo.

El pasado 30 de diciembre el presidente Nacional de Morena dio a conocer en conferencia de prensa la designación de Raúl Morón Orozco, como el precandidato de Morena a la gubernatura en el estado de Michoacán en el proceso electoral del 2021. El actual alcalde de la ciudad de Morelia derroto a 27 aspirantes registrados y logro posicionarse por encima del senador Cristóbal Arias Solís, quien según las encuestas se posicionó durante todas las mediciones como el posible candidato de Morena en el estado de Michoacán y el mejor posicionado.

La designación de Morón no implica un punto de división tan grande al interior de Morena. Hay que poner de manifiesto que de los 28 aspirantes que se registraron en el proceso interno de Morena para la selección de un precandidato, más de la mitad no tenían posibilidades claras de ser elegido como el precandidato de Morena a la gubernatura de Michoacán. De esos 28 por lo menos 5 tenían posibilidades claras, el resto solo busca un cargo de consolación.

Si a lo anterior le sumamos que gran parte de los aspirantes a gobernador de Morena se han sumado a defender y consolidar el proyecto de la 4T en Michoacán el apoyo a Morón es claro. Por razones lógicas el efecto más notable tras la designación de Morón es que su principal competidor Cristóbal Arias Solís y sus seguidores que no son muchos, hayan manifestado no reconocer ni mucho menos apoyar la designación de Morón Orozco.

Desde que comenzó la carrera interna para la selección del posible candidato de Morena a la gubernatura de Michoacán, Cristóbal Arias Solís brillo por su ausencia en las reuniones de construcción de acuerdos que existían entre todos los personajes. Incluso Arias Solís manifestó poco interés de acercamiento con la militancia y los liderazgos al interior de Morena.
De aquí que este y otros aspectos le costaron caros y terminaron por beneficiar a su principal rival al interior de Morena.

Me parece que la designación de Morón fue la más acertada que pudo tomar el Comité Ejecutivo Nacional de Morena. Y fue la designación más correcta porque Morón representa más un punto de unión que de división al interior de Morena y en ese contexto representa mayor identidad y reconocimiento al interior del partido que Cristóbal Arias Solís. Además el actual senador carga con un escándalo de violencia de género que de haber sido elegido como el candidato de Morena en el estado hubiera sido un factor muy bien aprovechado por sus adversarios políticos para denostarlo.

Habrá que esperar en los próximos meses la operación política y construcción de acuerdos que habrá de realizar Raúl Morón Orozco en su búsqueda para convertirse en el próximo gobernador constitucional del estado de Michoacán de Ocampo. Al final del proceso electoral se podrá evaluar la capacidad política de Morón, quien a pesar de los pesares según la encuestas de opinión, es el enemigo a vencer de los partidos políticos opositores a Morena en el estado de Michoacán. Y a la fecha es el mejor posicionado en cuestión de preferencias electorales.

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